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lunes, 22 de diciembre de 2014

EN HONOR AL CUMPLEAÑOS DE RAMÓN MORENO



Un Amigo  Que Deja Huellas
"En todo tiempo ama el amigo y es más que un hermano en tiempos de angustia.”
Prov.  17:17


A mediados de la década de los noventa, trabajaba en el otrora Banco Cuscatlán, en el Departamento de Depósitos. Ya tenía mis 11 años de estar en ese departamento. Conocía a casi todos los compañeros, que éramos cerca de 60 personas. 
En cada año, se celebraban los intramuros en diferentes disciplinas deportivas, entre ellos el deporte rey. Mi jefe, era uno de los que eran exigentes para formar un buen equipo de fútbol y por ello reclutaba a los mejores jugadores. El cupo sólo era para 15 jugadores. Por lo tanto quedaban entre otros compañeros que querían jugar pero no eran tan buenos y por lo tanto se formaba otro equipo.  El equipo de los buenos jugadores llevaba el nombre del departamento y el otro equipo llevaba generalmente: “El Resto Del Mundo”, “Los Tiesos” etc.    Así que para comandar a este equipo me buscaban a mi persona para hacer el equipo, en el cual abundaban muchos de mis compañeros de sección. En una de esas, buscando inscribir a los jugadores me tocó visitar a una sección que se llama “Verificación y Archivo” para anotar a los presuntos jugadores. Al andar en esas vueltas llegué al escritorio de alguien que para mí era nuevo, no lo conocía.  Así que llegué y le pregunté si jugaba fútbol, me dijo que sí y que si jugaba bien, pues de alguna manera teníamos que incorporar un jugador que sacara chispa. Así que ese tipo de preguntas le hice y cómo que le incomodó, pues el susodicho se llamaba Ramón Moreno y si jugaba muy bien.  Pues este personaje, tenía la fama de “riquillo”, pues llegaba con un carro diferente cada día de la semana.  Llegaba un día en un Honda, luego en un Geo Metro, luego en Un Golf Volkswagen y creo que en un Mazda, y así que lo veía como muy “creído” y creo yo que ni él me tragaba, ni yo a él. Jugábamos, bueno diría yo, yo apenas si jugaba, porque era más tieso que una paleta, y sólo en la cancha nos veíamos con este chico llamado Ramón. 
Pero en una ocasión en que nos programaron encuentro deportivo, en una cancha de Cancha de La Academia Británica, estaba esperando el bus para ir a ese lugar, en el lugar conocido como La Ceiba de Guadalupe, cuando de repente observo que alguien se parqueó a la orilla y pitó y retrocedió y al verlo más de cerca, era este muchacho llamado Ramón. Me dijo que me subiera al carro y así fue. Platicamos un poco y me sorprendió que me haya dado ese aventón a la cancha. Luego de ese encuentro, que por cierto perdimos en 1-2 recuerdo que lo golpearon en uno de los tobillos y salió medio cojeando.  Le auxiliamos en lo que pudimos y luego se recuperó.  Nos despedimos en esa ocasión, pero de la semana siguiente todo cambió con respecto a su amistad. Se volvió más afable, íbamos a comer juntos a Plaza Merliot, que recién la habían inaugurado. Comenzó a realizarse una amistad de camaradería. De cierta manera me incitaba a salir a fiestas, a la playa, a discotecas, amanecíamos en algún restaurante o discoteca y luego nos íbamos a su casa. En esa época, ambos teníamos una vida desordenada, algo de la juventud que no tenía una buena guía ni propósito.  Los padres de él llegaron a ser muy buenos amigos y muy cordiales conmigo. Pasaron por una crisis financiera, se tuvieron que mudar de casa donde vivían y aquellos carros desaparecieron.  Más sin embargo, la amistad de él y de su familia permaneció intacta.  Así, pasaron los años, con altos y bajos en nuestra amistad, con aventuras amorosas por su lado y de mi parte también.  Nuestros hogares sufrían las ausencias de nosotros sea por diversión o por andar de pata de chucho como decía mi abuela. En 1995 murió mi abuela y mi amigo Ramón fue alguien que me ayudó a superar esta tragedia.  Fue en el 1999 que acepté al Señor Jesucristo y que esto empezó a cambiar. Ya no salía como lo solía hacer con él. Mermaron las salidas nocturnas y por ende las salidas a tomar alcohol, etc.  No dejamos de frecuentarnos, pero nos veíamos en ocasiones especiales: su cumpleaños, cumpleaños de los padres o de los hijos.  Llegué a ser padrino del último de sus hijos llamado Alejandro, quien ahora ya tiene sus 16 años, pero que al nacer este niño muchas de las antiguas andanzas de mi amigo cambió.   En cierta ocasión que salimos a tomar un café, le hable de Cristo, aceptó al Señor Jesús y le di en ese entonces UNA BIBLIA.  Han pasado los años, desde entonces. La vida de mi amigo Ramón, cambió radicalmente en varios aspectos.  No puedo decir todos los detalles, pero si puedo decir que ha pasado por varias etapas en donde lo he admirado por su convicción de ser un buen padre de familia. Aunque su vida matrimonial se deshizo, quedó a cargo de sus 3 hijos y creo estoy seguro que ha sudado la gota gorda por ellos, dándoles estudio, comida y techo, bajo ciertos sacrificios.  He visto, que agregado a su seno familiar a otros jóvenes y los acuerpado como sus hijos y que en una forma excepcional les reparte de lo que tiene: su tiempo, alimentos y consejos, consejos que salen ahora de un hombre que ha madurado a golpes de la vida y que no quiere que ellos pasen por lo mismo. Hemos pasado por situaciones en que pareciera que nuestra amistad decae, pero creo y estoy seguro que ha sido para fortalecernos y arraigarnos más. Dios no ha terminado conmigo en mi carácter y me falta mucho para ser ese amigo fiel, y en ese mismo proceso está mi amigo Ramón.  El año 2014 comenzó con tristes noticias para mi amigo, pero superó ese trance con la ayuda de la familia y sobretodo la de Dios.  La Biblia que le regalé le ha hablado de muchas maneras el amor de Dios y por ese camino lo lleva. Dios hace la obra. Así que mi amigo Ramón, por tantas cosas, te he decir que eres ese amigo especial a quien muchas veces se desea tener muy de cerca. La distancia no es obstáculo para superar cualquier llamado a la comunión.  Eres y serás ese amigo, y si en algún momento  nos hemos distanciado, es para regresar con nuevos bríos y con más fuerzas a abrazar a esa amistad plena.  Y por ello puse de tema “EL AMIGO QUE DEJA HUELLAS” porque tarde o temprano, si yo me pierdo, dejas huellas que me permiten encontrarte y recibir ese aprecio y cariño que nos anima a seguir adelante.  Dios te dé en este día un día muy lleno de emociones en donde te hagan sentir deseado, honrado y amado. Yo soy uno de los que te dicen que te ama y DIOS TE AMA MUCHO MÁS.  Que los años que vengan por delante sean para cosechar todo lo bueno que has sido en todas las áreas.  Dios te de fuerzas y sabiduría siempre. Recuerda que la única manera de hacer las cosas bien es permaneciendo con Dios.  Un abrazo fraternal y hasta la eternidad.

domingo, 1 de agosto de 2010

CINCO CUALIDADES DE UN CRISTIANO


CINCO CUALIDADES DE UN CRISTIANO.
Josué 1:7
Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de hacer conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas. 



Por correo electrónico me llegaba una presentación de powerpoint con el tema “El Lápiz” y hacía años había visto esta presentación y me dio en el Espíritu Santo presentarles estas líneas para edificación de la iglesia:

-          El niñito miraba a la abuela escribir una carta. En un momento dado, le preguntó:  Abuela, estás escribiendo una historia que nos sucedió a nosotros?
Es por casualidad, una historia sobre mí?
La abuela dejó de escribir, sonrió y le comentó al nieto:
Estoy escribiendo sobre ti, es verdad.
Ahora bien, más importante que las palabras es el lápiz que estoy usando.
Me gustaría que tú fueras como él, cuando crezcas.

El niño miró el lápiz, intrigado, y no vio nada especial.
- Pero, si es igual a todos los lápices que he visto en mi vida!

- Todo depende de cómo mires las cosas. - Hay cinco cualidades en él que, si consigues conservarlas, te harán siempre una persona en paz con el mundo.

Primera cualidad:
Puedes hacer grandes cosas, pero no debes olvidar nunca que existe una Mano que guía tus pasos. A esa Mano la llamamos Dios y Él debe conducirte siempre en la dirección de Su voluntad. 
A esta cualidad la podemos llamar: “Dejar que Dios me guíe”  Resulta que muchas personas incluyendo personas se portan como necios y quieren vivir su vida a su manera.  Se identifican con aquella canción de Frank Sinantra “A Mi Manera” y no con la palabra de Dios que es la que nos guía a toda paz, a todo buen éxito.  Cuando el hombre aplique al pie de la letra la instrucción “No te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas”  comprenderá los múltiples beneficios que trae ser sumiso a la voz de Dios.
Si retomamos la condición del lápiz al ser tomado por los dedos de quien escribe, éste no se queja por la manera o la posición que lo agarran para escribir. Simplemente escribe y escribe. Dios tiene múltiples maneras de conducirnos a la salvación,  al éxito o a la perfección, y no se repite de la misma manera en otra persona. Sólo hay que dejarse guiar y saber que siempre Dios nos conduce a algo bueno o mejor de lo que tenemos.


Segunda cualidad:
De vez en cuando necesito dejar de escribir y usar el sacapuntas. Con eso el lápiz sufre un poco, pero al final está más afilado. Por tanto, has de saber soportar algunos dolores, porque te harán ser una persona mejor.
Me gusta saber que somos útiles a Dios en aquellos momentos críticos en la vida de las personas, pero para ello debemos de entender y sentir lo que la otra persona siente.  Este proceso no es muy agradable para algunos cristianos, pues se les inyecta un mensaje equivocado de que todo será muy fácil y ya no habrá más llanto ni dolor. Pero acuérdese amigo lector que todo árbol que da buen fruto es apedreado muchas veces para bajar uno de sus frutos y a algunos árboles se les tiene que podar las ramas para que den nuevos renuevos o ramas con abundante cosecha. Todas aquellas situaciones un poco amargas son necesarias para que nos afine el carácter, el temple y las convicciones PARA QUE LUEGO PODAMOS ENTENDER A LOS DEMÁS QUE PADECEN UNA SITUACIÓN SIMILAR.
El libro de Isaías 43:2 nos dice: “Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti
No se trata de cruzar un remanso de agua y que de pronto te hundas, sino que tendrás que atravesar aguas turbulentas, sucias, etc, en las cuales podemos perecer ahogados, pero nos alienta la misma palabra que no nos anegará, no nos ahogaremos.

Tercera cualidad:
El lápiz siempre permite que usemos una goma para borrar los errores. Debes entender que corregir una cosa que hemos hecho no es necesariamente algo malo, sino algo importante para mantenernos en el camino de la justicia.
En la 1ª Juan 2:1 nos dice: Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo
Ciertamente Jesús nos perdona todo error y ofensa que hemos cometido con ÉL y con el prójimo. 
Algunos olvidamos esta cualidad y pensamos que no somos dignos de estar en la iglesia o de ejercer un ministerio que se nos haya dado porque el pecado nos acusa. Jesús es nuestro borrador de faltas, delitos y pecados.

Cuarta cualidad:
Lo que realmente importa en el lápiz no es la madera ni su forma exterior, sino el grafito que lleva dentro. Por tanto, cuida siempre lo que ocurre dentro de ti.
Dice la Biblia que Dios no hace excepción de personas, a todos nos ama y  nos llama a que estemos bajo sus alas.  No le interesa su condición económica, ni como se viste, sino que lo que le interesa en última instancia es el corazón.  Cuando Jesucristo entra en nuestra vida, ocurre también que la presencia del Espíritu Santo se establezca como huésped en nuestro corazón.  Efesios nos dice:
1:13 En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa
1:14 que es las arras de nuestra herencia hasta la redención de la posesión adquirida, para alabanza de su gloria. 
Estas arras están dentro de nosotros. Jesús nos dijo que El Espíritu Santo es nuestro ayudador, le animo a que nunca se sienta menospreciado sino al contrario, escogido de Dios y sellado para una nueva vida en la eternidad.

Quinta cualidad:
Siempre deja una marca. Del mismo modo, has de saber que todo lo que hagas en la vida dejará huellas y procura ser consciente de todas tus acciones.
En la vida de todo cristiano debe de haber un propósito y es que tiene que dar fruto. Ese fruto dice la Biblia en Proverbios 11:30  es árbol de vida, es decir que ha predicado la palabra de Dios y ha persuadido al pecador a entregar su vida a Cristo.  No se nos olvide que la marca que dejamos en el corazón de toda persona es inigualable.
En mi vida personal recuerdo a dos amigos que me marcaron la vida en el evangelio, que oraban y ayunaban por mí y me invitaban a la iglesia y a recibir a Cristo. Llevaba una vida muy desordenada a tal grado que llegué a separarme de mi esposa.
Uno de esos amigos  era Gustavo Serrano y el otro Wilfredo Ruano. Ambos eran compañeros de trabajo, cada uno a su tiempo.
Mi amigo Gustavo me invitaba a cenas organizadas por su iglesia y pagadas por él. Eran cenas en restaurantes de prestigio y después de la cena venía la palabra de reflexión. Nunca quise aceptar a Cristo. Me habla extensamente de Dios y le acompañaba a su iglesia de vez en cuando pero era duro como una piedra en mi corazón Luego en otro tiempo llegué a conocer a mi amigo Wilfredo Ruano, con quien desarrollamos en su momento una inapreciable amistad. En la oficina escuchábamos música,  tenía una pequeña radió grabadora  y cuando nos quedábamos tarde a trabajar la ponía para quitarme el estrés. Pero mi amigo Wilfredo ponía una radio que el llevaba y sonaba una radio cristiana,  que por cierto se llama Radio Bautista. La ponía suave y al principio me molestaba porque no me dejaba concentrarme en mi música, pero poco a poco, las predicaciones que oía del pastor de su iglesia fueron haciendo mella en mi vida.  Me invitaba a la iglesia de una manera especial hasta que un día sábado me pasó un terrible accidente y recurrí a mi amigo Wil  para decirle mi problema y me sorprendió cuando me dijo que todo estaba planeado por Cristo. Al día siguiente fui a la iglesia donde él se congregaba con el ánimo de aceptar a Cristo, me sentía atribulado. Fuimos pero no acepté al Señor sino que pensé que lo haría en el próximo domingo pero en la iglesia donde mi amigo Gustavo Serrano asistía y en servicio donde no hubiese alguien conocido, pues me daba pena. Así fue. Fue un domingo último de febrero de 1999 donde yo recibí a Cristo y después de ese acontecimiento me empecé a congregarme  en la iglesia bautista donde mi amigo  Wil se congregaba.  Fue él quien me sugirió hacernos misioneros asistiendo al interior del país a una misión en un penal de la zona oriental del país.  Empezamos a asistir con un grupo de hermanos de la iglesia incluyéndole a él y a un hermano de él. Dios puso en mi corazón seguir siendo misionero de convicción hasta que me quedé como pastor hasta la fecha en esta ciudad de El Tránsito.  Perdona que te haya narrado tanto de esto, pero ahora al revisar mi vida como pastor, quiero y procuro dejar una huella en la vida de las personas que no saben  de Jesús.   Han sido muchas las personas que hemos alcanzado a través de Jesús. Eso me satisface y me enorgullece de que Dios me haya utilizado para un propósito tan importante: acercar una vida a Cristo.
Así que procuremos no olvidar estas cinco cualidades de un lápiz y a empezar a buscar más de Dios para ser ejemplo y testimonio verdadero para transformar vidas a Jesucristo
DIOS TE BENDIGA.

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