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martes, 6 de septiembre de 2011


 
EL QUE RIE DE ULTIMO RIE MEJOR
Ezequiel 35:11-15

35:11 por tanto, vivo yo, dice Jehová el Señor, yo haré conforme a tu ira, y conforme a tu celo con que procediste, a causa de tus enemistades con ellos; y seré conocido en ellos, cuando te juzgue.  
35:12 Y sabrás que yo Jehová he oído todas tus injurias que proferiste contra los montes de Israel, diciendo: Destruidos son, nos han sido dados para que los devoremos.  
35:13 Y os engrandecisteis contra mí con vuestra boca, y multiplicasteis contra mí vuestras palabras. Yo lo oí.  
35:14 Así ha dicho Jehová el Señor: Para que toda la tierra se regocije, yo te haré una desolación.  
35:15 Como te alegraste sobre la heredad de la casa de Israel, porque fue asolada, así te haré a ti; asolado será el monte de Seir, y todo Edom, todo él; y sabrán que yo soy Jehová







¿Alguna vez han menospreciado tu ministerio, tu centro de trabajo, o tu misma familia a causa de tus actos, de tu mal testimonio, del mal lenguaje o de algún otro acto que hiciste?
Si recibiera respuesta de esta pregunta, estoy más que seguro que muchos de los destinatarios de este correo me dirían “Sí”. Evangelizando en muchas partes me he encontrado con personas que al momento de indicarle que tiene que congregarse en una iglesia nos dicen: “Conozco a mi vecina, al de la tienda o al panadero que van a una iglesia, y tienen un vocabulario terrible, no pagan sus deudas, viven fregados económicamente, o tienen una vida de pleitos, o de egoísmo y bueno, te dicen, para ser como uno de ellos, mejor me quedo en casa, o peor aún la iglesia donde se congregan no tiene disciplina, no tienen autoridad, no tienen a Espíritu Santo, etc, etc, y muchas veces menosprecian el evangelio a causa de la iglesia donde estas personas se congregan.   
Ciertamente no podemos obviar que hay momentos de crisis en la iglesia, a  causa de un mal testimonio, incluso de líderes o pastores de la misma, que diciendo que Dios les ordena esto y lo otro, van y se llevan a la hija del hermano, le roban las escrituras a la viuda o a algún hermano y hacen proliferar calumnias para todos los miembros de la iglesia o para el mismo Señor Jesucristo.
Le hemos dicho anteriormente que el libro de Ezequiel es la historia de la humanidad y el libro comienza con una tremenda visión de Dios porque toda la vida tiene su origen en Dios, que es el más importante factor en la existencia y en la historia. Refleja la vida del Pueblo de Israel como pueblo de Dios, el cual por su rebeldía, por su idolatría hacia otros dioses, por hacer lo mismo abominable de otras naciones como propias, Dios mismo de encarga de disciplinarlos a través del cautiverio, de la espada o de la muerte, pero que en su ira se acuerda de su misericordia y vuelve a tender la mano hacia su pueblo, la misma misericordia mostrada con usted o conmigo, a pesar de las fallas que hemos cometido. Y aunque le hemos fallado, aquellos que se han burlado de usted, de su iglesia, de su ministerio, de su empresa, etc,  Dios tiene siempre la última palabra y aquí en donde quiero enumerar los siguientes puntos tanto para usted como para aquel que no conoce de Dios:

1.    DIOS ES SOBERANO.   Él es la vida y él vive, por lo tanto sufre por nosotros cuando nos hemos apartado de él y sufre también cuando se burlan de nosotros a causa de nuestra testarudez y maldad.  Vivo Yo, nos dice en Ezequiel 35:11 y eso significa que ciertamente, tenemos a un Dios celoso de su pueblo.

2.    CON LA MISMA VARA QUE MEDISTE, CON ESA MISMA SERÁS MEDIDO
Encontramos en la Biblia en Mateo 7:2 “Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados, y con la medida con que medís, os será medido” por lo cual podemos decir que aún nosotros los hijos de Dios no debemos de emitir juicios o suposiciones de lo que sabemos, que no nos debemos de alegrar por la desgracia que le ha venido al vecino. Él mismo nos dice que aún peor será el juicio para nosotros por habernos atrevido a pensar o a juzgar a alguien. ¿Te imaginas a Dios airado con aquel impío que se alegra por la desgracia que le pasa a aquel cristiano?


3.    NO TE METAS CON EL PUEBLO DE DIOS.  Ciertamente aunque abatido haya sido yo por la propia mano de Dios, el siempre viene a nuestro auxilio. Yo lo pongo como mi superhéroe que me socorre en todo momento. Evangelizaba ayer a una persona que me decía que él no quería fallarle a Dios y por ello no se entregaba a él, pues él tenía todo: casa, familia, negocio, etc, pero que había visto a muchos hijos de Dios que lo llamaban sólo para emergencias: como bombero, como médico, como abogado, como arquitecto, como agricultor, etc. y yo le decía, es que eso es para nosotros, Dios, un padre que sale a ayudar o a defender a su hijo, así como un padre de este mundo, lo disciplina, no permite que otro venga y lo discipline en su lugar, sino que a él le corresponde hacerlo. Por ello la Biblia nos indica que Él es el defensor del débil,  el que protege al indefenso, el que nos ayuda a bajar o a subir, el que oye mi clamor, a través de esa oración preciosa que es como un rayo de luz indicándole a Él que necesitamos de su amor. En el versículo 11 nos dice “y seré conocido en ellos(Israel), cuando te juzgue”  y viene y me revela Dios que precioso es saber de aquella persona que quizás se alejó de Dios, hizo quizás lo malo ante sus ojos, pero luego, a causa de la disciplina, de la prueba, recapacita y vuelve al camino correcto, como no ha de saber tu colonia o tu barrio, o tu iglesia lo que Dios ha hecho en ti, pues te vuelve a levantar, y aquellas personas que pensaron mal, que se alegraron que te enviaran a la cárcel, salen avergonzadas por sus palabras que profirieron contra ti.  Por ello digo, ¡ay de aquellos que nos señalan! Sobre ellos hay una advertencia divina.


4.    NO SEA BOCÓN.  En el versículo 12 encontramos la siguiente exhortación:   “he oído todas tus injurias que proferiste contra los montes de Israel, diciendo: Destruidos son, nos han sido dados para que los devoremos” Yo te digo: No hables más de la cuenta. Sea nuestro hablar sí sí y no no. Algunas veces nos preguntan por algo específico y hablamos más de lo que se nos preguntó.  Hace unos tres años atrás, algunos de nosotros se volvieron contra nosotros, y se proliferaba la voz en la ciudad que  el Tabernáculo Adonay iba a caer, porque no había amor, porque se despreciaba a las personas, por   esto y por lo otro, que incluso nuestro ministerio de niños CDI ADONAY iba a ser cerrado y dado a ellos, a los que se volvieron contra nosotros y hasta ofrecían trabajo en pos de ganar adeptos. Hacían propaganda en contra de nosotros, para ganar personas de nuestra membresía. Algunos se fueron engañados, y así como se fueron, algunos  han regresado, para Gloria de Dios. Cuando dice la palabra “montes de Israel” que es el lugar geográfico donde se asentaban los israelitas, ahora a ese lugar Dios le dice buenas nuevas porque en cap. 36, versículo 8 le dice: Mas vosotros, oh montes de Israel, daréis vuestras ramas, y llevaréis vuestro fruto para mi pueblo Israel; porque cerca están para venir.Un monte se compone de esto: árboles, ríos, arroyos, collados, todos van a dar su fruto para su antiguo propietario, los hijos de Dios.  Así que me alegré por esta palabra, ya que en algún momento, esto afectó a la iglesia, afectó a mi vida como pastor, pero llegan buenas nuevas y me alegro, porque hoy en la actualidad no sólo Dios nos manda ayuda, sino promesas nuevamente frescas para confirmarnos esos pensamientos que tiene acerca de nosotros: sus hijos prosperados y crecidos espiritualmente, verdaderos adoradores que le sirvan a Dios, no por ganancia sino por amor a él.

5.    QUEDARSE CALLADO.  Por ahí hay un enunciado que dice a aquel que ha sido atrapado por la policía ingranti: “Tiene derecho a guardar silencio, porque todo lo que diga puede ser usado en su contra” En el versículo 13 nos advierte de lo que podemos provocar a Dios con nuestras palabras o con aquel que habló demás en contra nuestra, haciendo a Dios un Dios ineficiente.  Alguna vez te has preguntado ¿Porqué Dios te puso en la iglesia en donde estás?  Hermanos que conozco que vinieron a nuestro templo por sí solos, preguntando acerca de los cultos, de las reuniones, etc. y se quedaron y empezaron a dar cambios en su forma de pensar, en sus prioridades, y ciertamente le decía a la congregación que pastoreo: no conozco de alguno que haya venido a este lugar y que diga:  DIOS NO HA FUNCIONADO CONMIGO. No, no hay nadie. Porque ciertamente aunque algunas denominaciones fallemos en algo, con todo y todo, fueron puestas por Dios para levantar al caído. Dios me ha permitido levantar a personas que estaban desanimadas, borrachos(as), prostitutas, confundidas, perdidas en drogas, etc, y por lo mismo digo, DIOS NO SE EQUIVOCÓ CON PONERLO EN ESTA IGLESIA.   Con gritos o sin gritos, con disciplina extrema o liberal, como quiera llamarle, Dios ha hecho su soberanía en nosotros y por nosotros.

6.    DIOS EL VENGADOR.  Ciertamente la frase “Mía es la venganza”  le corresponde sólo a Dios. Por ello el título de este mensaje: “El que ríe de último ríe mejor” Los pueblos, los egipcios, los sidonios, los babilónicos, los de Tiro y Sidon, llegaron y arrasaron a Jerusalem y los vecinos de ellos se alegraron por su destrucción o cautiverio, pero ahora viene Dios y les dice a los burladores:  “Para que toda la tierra se regocije, yo te haré una desolación”. No es una porción de pueblo o pueblo entero los que conocerán ahora de la destrucción del burlador, sino muchos pueblos, quiere decir “toda la tierra” o sea que muchos más verán la venganza de Dios en estos enemigos que se burlaron de Israel, que se burlan de usted o de mí. Será de mayor cuantía el precio cobrado por mi padre a quien me hizo daño.
Amados, Dios no nos manda a agachar la cabeza ante nuestros enemigos, cuando le hemos fallado a él. Recuerdo lo de la ilustración del avestruz que cuando está en peligro corre y esconde su cabeza y cuello en agujeros en el suelo, dejando todo su cuerpo al descubierto del enemigo. Algunos así hacemos, pero fiel es Dios que nos indica que no debemos de bajar la guardia, porque él nos libra de la caída. Judas en su único capítulo, ver. 24 nos dice “Y a aquel que es poderoso para guardaros sin caída, y presentaros sin mancha delante de su gloria con gran alegría,” Así que alégrense pueblos, ministros, congregaciones, ovejas del Señor Jesucristo, que cualquier afrenta que hayamos soportado, Dios es quien se encarga de hacer valer su justicia y tarde o temprano, en nosotros, Dios nos hará brillar como el sol mismo, para vergüenza de aquellos que se alegraron de nuestra ruina o mal momento que pasamos. Cuídese de no caer en boca de los enemigos de Dios. No le demos pauta al enemigo de ser objeto de burlas. En el nombre de Jesús. Amén.

Oración:
Señor, gracias por ser tú siempre nuestro estandarte y nuestra fortaleza. Somos soldados con un buen capitán, y a la victoria nos llevas. Perdona que en algún momento dimos de que hablar a las demás personas de la calle, de mi ciudad, de mi colonia. Soberano eres y das misericordia de quien tienes misericordia. Te amamos Señor, alabo tu poder, tu amor y tu fidelidad para con mi vida y la de tu pueblo. GRACIAS ESPÍRITU SANTO por ser nuestro ayudador en todo. En el nombre de Jesús, Amén. 
 

jueves, 4 de febrero de 2010

Te han preguntado alguna vez ¿Qué Haces?


Te han preguntado alguna vez ¿Qué Haces?
Ezequiel  12:1-16
12:1 Vino a mí palabra de Jehová, diciendo:
12:2 Hijo de hombre, tú habitas en medio de casa rebelde, los cuales tienen ojos para ver y no ven, tienen oídos para oír y no oyen, porque son casa rebelde.
12:3 Por tanto tú, hijo de hombre, prepárate enseres de marcha, y parte de día delante de sus ojos; y te pasarás de tu lugar a otro lugar a vista de ellos, por si tal vez atienden, porque son casa rebelde.
12:4 Y sacarás tus enseres de día delante de sus ojos, como enseres de cautiverio; mas tú saldrás por la tarde a vista de ellos, como quien sale en cautiverio.
12:5 Delante de sus ojos te abrirás paso por entre la pared, y saldrás por ella.
12:6 Delante de sus ojos los llevarás sobre tus hombros, de noche los sacarás; cubrirás tu rostro, y no mirarás la tierra; porque por señal te he dado a la casa de Israel.
12:7 Y yo hice así como me fue mandado; saqué mis enseres de día, como enseres de cautiverio, y a la tarde me abrí paso por entre la pared con mi propia mano; salí de noche, y los llevé sobre los hombros a vista de ellos.
12:8 Y vino a mí palabra de Jehová por la mañana, diciendo:
12:9 Hijo de hombre, ¿no te ha dicho la casa de Israel, aquella casa rebelde: ¿Qué haces?
12:10 Diles: Así ha dicho Jehová el Señor: Esta profecía se refiere al príncipe en Jerusalén, y a toda la casa de Israel que está en medio de ella.
12:11 Diles: Yo soy vuestra señal; como yo hice, así se hará con vosotros; partiréis al destierro, en cautividad.
12:12 Y al príncipe que está en medio de ellos llevarán a cuestas de noche, y saldrán; por la pared abrirán paso para sacarlo por ella; cubrirá su rostro para no ver con sus ojos la tierra.
12:13 Mas yo extenderé mi red sobre él, y caerá preso en mi trampa, y haré llevarlo a Babilonia, a tierra de caldeos, pero no la verá, y allá morirá.
12:14 Y a todos los que estuvieren alrededor de él para ayudarle, y a todas sus tropas, esparciré a todos los vientos, y desenvainaré espada en pos de ellos.
12:15 Y sabrán que yo soy Jehová, cuando los esparciere entre las naciones, y los dispersare por la tierra.
12:16 Y haré que unos pocos de ellos escapen de la espada, del hambre y de la peste, para que cuenten todas sus abominaciones entre las naciones adonde llegaren; y sabrán que yo soy Jehová.



Cuando comencé a ser misionero, íbamos a las cárceles y nos vestíamos de payaso para llamar la atención a una población muy especial y rebelde. En otras ocasiones, en la iglesia nos hacía vestir y actuar como niños para llamar la atención a los adultos. En la iglesia tenemos ratos de no hacer algo parecido, pero en este año vamos a hacer cosas que llamen la atención a aquellos en desobediencia o en algún problema que estén pasando.
Empezaremos con la premisa, de que tenemos a un Dios que quiere que todos los hombres sean salvos, (1ª. Timoteo 2:4) y que además sus misericordias son nuevas cada día para los que son sus hijos como para aquellos que aún no lo son.
Hoy veremos el caso de los que siendo sus hijos pasan por desobediencia, por resentimientos con otros hermanos, por indiferencia, etc. puesto que al tener este tipo de actitudes nos hacemos socios del enemigo y Dios siempre quiere que reflexionemos y volvamos su  mirada hacia él, hacia el blanco que es Cristo.
En la porción anterior de las Sagradas Escrituras encontramos a un pueblo que Dios le tiene como “Casa Rebelde” y quizás así estemos alguno de nosotros. Resulta que este pueblo estaba amenazado de ser invadido y destruido por imperio de Babilonia y habían puesto su mirada de confianza en Sedequías, su rey pensando en que él sería su libertador o escudero, no confiando en Dios ni queriendo volverse de sus malos caminos. Ellos se habían vuelto idólatras, adúlteros con otros dioses, no querían reencontrarse con Dios. pero siempre hay una expectativa de Dios de que recapacitemos y nos manda un mensaje ya sea auditivo, visual, que veamos en otras personas las consecuencias de nuestra rebeldía. A Ezequiel (profeta de Dios) se le da el mandato de que saque sus cosas de marcha(como de viaje a un lugar apresurado) de día y los ponga enfrente de su casa, a la vista de ellos. Luego le dice que camine de un lugar a otro de la ciudad y que por la tarde salga como quien sale en cautiverio, es decir con la cabeza agachada, mirada de dolor, de angustia. Sale de noche y se abre paso por la entre la pared de  la ciudad, representando al rey Sedequías y de la manera como iba a querer huir de sus enemigos pero que a pesar de escapar siempre iba a ser alcanzado por los invasores y lo llevarían prisionero ante el otro rey enemigo e iba a morir cautivo.
En todo esto vemos a Ezequiel representando un drama que iba a ser real en la vida de los pobladores de Israel y de Jerusalem, con la idea de que ellos vean y quizás con el sentido de la vista pudiesen entender su fin y recapacitar, “por si tal vez atienden, porque son casa rebelde-dice Dios” ¿Ve usted como Dios siempre está pensando en que podemos nosotros cambiar la actitud hacia él?
En el versículo 12, Dios le pregunta a Ezequiel: “Hijo de hombre, ¿no te ha dicho la casa de Israel, aquella casa rebelde: ¿Qué haces?”  El efecto dramático de lo que él había hecho es lo que Dios quiere ver en cada uno de aquellos que están en desobediencia.
Entonces, viene la pregunta para ti ¿Qué haces para llamar la atención en aquellos que son casa rebelde? Es fácil de distinguir a aquellos que no tienen a Cristo en su corazón: Son mal hablados, tienen resentimientos, amargura en el alma, tienen desánimo, orgullosos, necios, pesimistas, mentirosos, ociosos, chismosos, etc.  Dios nos quiere ocupar haciendo algo, tienes que hacer algo para levantar el Nombre de Cristo y a través de lo que hagas, ellos puedan entender un mensaje de Dios.
Animo a aquellos hermanos que tienen un liderazgo en la iglesia para que abran un ministerio o club de dramas con jóvenes, adultos, niños y se integren a predicar el evangelio en las escuelas, parques, en alguna cruzada. Hay diversos testimonios de personas que viendo un drama captaron el mensaje. ¿Qué haces tú entonces con los brazos cruzados? Que nuestro Señor se sienta complacido, porque por un lado tiene a un hijo obediente haciendo cosas para Dios y por el otro, habrá alguno que pueda entender el mensaje y buscar su mirada.
El que tenga oídos para oír que oiga.

lunes, 11 de mayo de 2009

El Marco de la Consideración

El Marco de la Consideración (Aporte de Edna Maye Loveless)

Porque Él conoce nuestra condición; se acuerda de que somos polvo

Salmos 103:14

Los chicos aprecian la imparcialidad y la justicia desde mucho antes de estudiar algún curso cívico o acerca de las complejidades del Sistema Judicial. Vea si no, como loa niños en edad escolar controlan su propia conducta en el juego. Son rápidos para descubrir y denunciar las injusticias, se obligan unos a otros a turnarse en el juego y acaban con sus deliberaciones acordando repetir el juego. Siempre es alentador ser tratado con imparcialidad y justicia, según nuestras circunstancias.

En su obra “King Lear” (El Rey Lear), Shakespeare presenta un ejemplo digno de imitar. Propone reconsiderar nuestra opinión de una persona, sobre la base de sus circunstancias extremas. Permítame explicarme:

Al principio, el rey plantea dividir su reino entre sus tres hijas, estipulando que lo mantengan a él y sus cien caballeros, pero su hija Cordelia, rehusa adularlo como lo hacen sus hipócritas hermanas. Lear decide entonces dejar todo su legado a sus otras dos hijas. Por su sinceridad y adherencia a sus principios, Cordelia queda así desheredada: sin tierras ni dote.

Pero en vez de recibir un trato generoso de parte de sus hijas reinantes y sus esposos, Lear se encuentra con que lo han echado de su hogar, abandonándolo en medio de una tormenta. Más adelante, las dos astutas hijas rivalizan por los afectos del malvado Edmundo. Una de las hermanas envenena a la otra, se quita la vida.

Al final, debilitado por la ira y los maltratos, el quebrantado anciano se encuentra con Cordelia, su hija desheredada. Consciente de cuanto la había maltratado, Lear le dice: -Si me das veneno, lo beberé… Tú tienes motivos para dármelo; ellas [las otras hermanas] no. Ella le dice: NO PADRE

Ciertamente, ella tenía motivos; sólo que ella lo había pasado por alto, en consideración al aturdimiento, a la fragilidad y a la debilidad de su padre, Por eso, en vez de rechazarlo, le dio la aceptación que él necesitaba.

Esta voluntad, -semejante a la divina-, dispuesta a reconsiderar la opinión propia sobre la situación ajena, en virtud de la fragilidad y flaqueza del otro, ha contribuido notablemente al fortalecimiento de las relaciones humanas. Reconsiderar la opinión propia sobre la situación ajena, procurando comprender al otro y ponerse en su lugar –aún cuando haya estado equivocado- puede mejorar cualquier relación. Reconsiderar nuestras opiniones: procurar ver a los demás desde el ángulo más favorable para ellos, teniendo en cuenta sus circunstancias, hace más llevadera las relaciones. El texto bíblico de hoy destaca este tipo de actitud, semejante a la divina.

¡Gracias Señor, por considerar mis flaquezas y circunstancias y por tratarme desde esa perspectiva!

DIOS TE BENDIGA