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miércoles, 17 de febrero de 2021

Siga Corriendo (Estudio Bíblico Hebreos 12:1-7)

SIGA CORRIENDO

Tema: Venciendo al mayor obstáculo

Hebreos 12:1-6

12:1 Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante,

12:2 puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios.

12:3 Considerad a aquel que sufrió tal contradicción de pecadores contra sí mismo, para que vuestro ánimo no se canse hasta desmayar.

12:4 Porque aún no habéis resistido hasta la sangre, combatiendo contra el pecado;

12:5 y habéis ya olvidado la exhortación que como a hijos se os dirige, diciendo:

Hijo mío, no menosprecies la disciplina del Señor,

Ni desmayes cuando eres reprendido por él;

12:6 Porque el Señor al que ama, disciplina,

Y azota a todo el que recibe por hijo  .Job 5. 17Proverbios 3. 11-12

12:7 Si soportáis la disciplina, Dios os trata como a hijos; porque ¿qué hijo es aquel a quien el padre no disciplina?

 



Esta porción nos da la pauta a que ahora es el turno suyo o mío de correr. Ya el autor nos había hablado de muchos personajes que por fe hicieron esto o aquello, y aún más..que no recibieron lo que habían buscado:  estar con EL MESÍAS.

El autor nos posiciona como en aquellos eventos de Grecia, donde los espectadores (estos previamente ya habían sido corredores o atletas y luego de su participación pasan a ser espectadores de otros que corrían tal como ellos y los animaban a continuar corriendo.

 Esto nos lleva a considerar los siguientes puntos:

 1) Los obstáculos que se levantan contra el cristiano te quieren persuadir a que no sigas corriendo Ver Filipenses 3:14

Esto tiene que ver con tu interior, con aquello que afecta directamente con tu persona:

-Tu soberbia o altivez

-Tu vanidad

-Tu egoísmo

-Tu mal carácter

-Tu pereza o haraganería.

En cuanto a la soberbia, es todo aquello que no quieres aceptar de parte de Dios o de parte de los siervos de él para que dejes de hacer algo o hagas algo.

ü Hago las cosas como yo quiero

ü Me visto como a mi me gusta, no como para Cristo

ü Sólo yo tengo la razón

ü Veo a los demás de los hombros para abajo

ü Soy prepotente

ü Esclavos de la superación

ü Soy narcisita       

 

El apóstol Pablo le recomienda a Timoteo la siguiente reflexión:  Cuídate de ti mismo.

1ª Timoteo 4:16 


2)Despojarse de lo que no le ayuda al cristiano 

Ver 1b 

Esto tiene que ver con el exterior. Aquellas cosas que ayudan  a la concupiscencia a dar a luz el pecado. Tenemos que rodear aquellos lugares que no nos convienen, perder de vista a aquella muchachita o muchachito que me hace temblar, evitar el vicio del alcohol, etc.

 3) Hay que tener claro que tenemos una meta, a la cual coronaremos si somos persistentes, firmes, constantes y fuertes.   La Palabra de Dios nos enseña a que hay coronas que nos van a dar allá en el cielo.  Entre ellas están:

·        CORONA DE GOZO:   Por ganar almas. Fil. 4:1

·         CORONA DE JUSTICIA: Por predicar la palabra. 2ª Timoteo Cap. 4:1-5

·        CORONA DE VIDA: Por soportar las pruebas.  Apoca. 2:10

·        CORONA DE GLORIA: Por apacentar la grey. 1ra. de Pedro 5:1-5

·        CORONA INCORRUPTIBLE: LUCHAR, RESISTIR. 1 de Corintios 9:25

·        CORONA DE SABIDURIA: SIENDO PRUDENTES Proverbios 14:18

·        7) CORONA DE VICTORIA: CONFIANDO EN EL SEÑOR SALMO 21

 

 

4) Uno de los obstáculos es poner la mirada en las personas.

En esa carrera debemos de poner la mirada en Jesús, no en las personas, no en el pastor, no en las instituciones, porque todas van a fallar, JESÚS NO FALLA. Filipenses 2:5-7 Si él es el autor de la fe, ES IMPOSIBLE que la fe en que va a operar mi causa falle. 

Jesús padeció serios y graves sufrimientos por usted y por mí. Pago con sangre esta iglesia, y sabe una cosa? Que a pesar  de saber que usted y yo le íbamos a fallar, decidió con gozo, obedecer a la voz de su padre llevar a cabo este plan de redención para toda la humanidad.

 

Hay personas que se les encomienda una labor y declinan por lo incómodo que resultará para mi casa, para mi vida, para mi ser

En el cristianismo, se busca correr y una de esas pistas en donde te ponen es donde la gente te observa: La iglesia. 

Habrá hermanos que no te agradecen, que son altivos, te ofenden, te menosprecian, te apuñalan por la espalda, te dan puntapiés cuando pides ayuda, etc.

 

¿Te has puesto a pensar en aquella frase que oyes de parte del Padre Celestial cuando su hijo hace su voluntad?

Este es mi hijo amado en quien tengo complacencia.

 

 5) Jesús resistió hasta la muerte. Nosotros no morimos como él y muchas personas con cualquier cosa por pequeña que sean, se alejan de Dios.

NO TE ALEJES DE DIOS, NO HAGAS QUE TU RECOMPENSA SEA RETENIDA

Ver. 3

No desmayemos en andar en este camino. El andar en este camino supone que debes de estar haciendo el bien.  Gálatas 6:9

También implica que corriendo en esta carrera, vamos dejando lo malo, la crisis atrás, bien atrás

El que se queda estancado en esta carrera se vuelve amargado, se vuelve conmiserable, quiere dar lástima ante las demás personas.  El Salmo 23: 4 nos enseña que hay que estar caminando frente a todo mal, toda adversidad.

23:4 Aunque ande en valle de sombra de muerte,

  6) No se te pide que mueras tal como Cristo lo hizo, sino que resistáis.

Que hagas las cosas que se te piden con toda mansedumbre, que te sepas llevar bien con el que te mandó esto y lo otro.  Jesús obedeció hasta la muerte y no por ello dejó de hablar con el padre. Al contrario había más comunión con él.

Hay cosas que no nos parecerán que tenemos que hacer, hay cosas que no nos gustan como se hace en la iglesia, pero tenemos que obedecer.

 

7)La Disciplina es una forma de persuadirte de que tienes que hacerlo.

¿Te acuerdas de cuando te advertían si no llegabas temprano a la casa? O de comportarte afuera de la casa y de cómo te iba a ir cuando llegaras a ella.

Sigamos obedeciendo, nos guste o nos guste, porque sino la mano dura del Señor nos vendrá a pedir cuentas y de seguro algún castigo nos manda.

 

Conclusión:

¿Quieres Ser Hombre de Fe?

Siga corriendo… Nos hace mucho que caminar, tanto en lo que te queda de vida.  Hay muchas cosas que se pueden hacer por fe, pero ya vimos cuantos obstáculo pueden haber para nosotros, los que hemos sido privilegiados de estar en esta carrera, a recibir esas coronas, para que luego nosotros se las podamos dar a nuestro Señor Jesucristo. En todo esto, siempre está de por medio nuestro Señor Jesucristo a quien le damos la gloria por ser nuestro sacerdote que siempre está intercediendo por nosotros, como también nuestra fuente de inspiración para seguir batallando en esta tierra. 

miércoles, 9 de marzo de 2016

GUIA DE LECTURA DE LA BIBLIA EN UN AÑO - MES DE MARZO

Deléitate asimismo en Jehová, y el te concederá las peticiones de tu corazón.  Salmos 37:4
Habla con Dios, por medio de la oración tú hablas con Dios. Al leer La Palabra de Dios, Dios te habla a tí. Haz esa parte de comunicación íntima y despeja todo temor, toda duda.

Te dejamos la guía de lectura del mes de marzo, en un año bisiesto, para que hagas TU ALTAR FAMILIAR, todas las noches, reorganices para el siguiente día y te encomiendes en las manos de aquel te amó desde antes de la fundación del mundo.

martes, 25 de marzo de 2014

TRES MANERAS DE ENOJAR A DIOS



TRES MANERAS DE ENOJAR A DIOS
 Viéndolo Jesús, se indignó, y les dijo: Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de Dios. 
De cierto os digo, que el que no reciba el reino de Dios como un niño, no entrará en él.
Y tomándolos en los brazos, poniendo las manos sobre ellos, los bendecía.
Marcos 10:14-16


Empezaremos diciéndote que nuestro Padre Celestial quiere ver a sus hijos, a sus escogidos siempre alegres, no tristes. Cuando nosotros como padres les damos instrucciones a nuestros hijos y ellos obedecen al pie de la letra, nosotros nos sentimos complacidos pero cuando ellos no hacen las cosas que les indicamos o hacen lo contrario a lo que se les dice, entonces es cuando nos sentimos frustrados, entristecidos.
La Biblia nos dice: “Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención.  Efe. 4:30 es el momento en que hacemos sentir triste a Dios por nuestras maneras de actuar, de hablar, de pensar, de dejar que otros arrebaten las bendiciones y no nosotros, de permitir al enemigo sembrarnos cizaña, de dejar que otros hagan por nosotros lo que nosotros tenemos que hacer. 
Pues bien, el punto que hoy tratamos no es la tristeza de Dios que le provocamos sino algo más terrible y es su enojo y hasta cierto punto la ira.
La Biblia nos narra en el nuevo testamento tres ocasiones en que nuestro amado Jesús se enojó por algunas situaciones en la que nosotros podemos caer también. Veamos:

1.   En una sinagoga, cuando un hombre que tenía una mano seca necesitaba que lo curara, y los líderes religiosos acechaban a Jesús  para ver si lo hacía durante el sábado.
Marcos 3:3-5
3:3 Entonces dijo al hombre que tenía la mano seca: Levántate y ponte en medio.
3:4 Y les dijo: ¿Es lícito en los días de reposo hacer bien, o hacer mal; salvar la vida, o quitarla? Pero ellos callaban. 
3:5 Entonces, mirándolos alrededor con enojo, entristecido por la dureza de sus corazones, dijo al hombre: Extiende tu mano. Y él la extendió, y la mano le fue restaurada sana. 
Cuando el hombre es duro de cerviz, duro de corazón refleja hipocresía en todo su ser. Se vuelve religioso y no sensible al llamado del Espíritu Santo. Esa es una de las lecciones que nos da Jesús: ser sensibles al dolor ajeno y no sólo decirle “te voy a llevar en oración”, sino provocar que aquel amigo o hermano pueda ser tocado por la presencia de Dios mismos en sus corazones haciendo un toque de fe. Querían estar en el Templo de Dios pero no querían oír a Dios, son hombres de doble ánimo. Eso enoja a Dios, la hipocresía, la religiosidad y no ser sensible al dolor del hermano y no dejar que la obra de Dios se lleve a cabo. Muchos se oponen a lo que Dios quiere hacer en la vida de sus hijos, en la vida del drogadicto, del delincuente. Nos hemos topado con padres de familia que viendo que su hijo a comenzado a oír alabanzas o ir a un culto de alguna iglesia cercana, no lo dejan y le dicen que no es correcto, que él tiene que ir a este u otro lugar no dejando que el muchacho o persona pueda llegar a los pies de Cristo.

2.    En una reunión multitudinaria, en donde los discípulos de Jesús bloqueaban a los padres de familia y a los niños para que no llegasen a Jesús. 
Viéndolo Jesús, se indignó, y les dijo: Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de Dios.
En la forma de revelación que Dios me dio para esta reflexión es que nosotros algunas veces somos torpes para poner en práctica lo enseñado.  Hemos pasado por etapas de preparación en esto y en lo otro y en donde tenemos que estar como dicen bien afilados para hacer las cosas bien no lo hacemos. ¿Porqué le digo esto? Veamos la situación de estos discípulos.
Leamos el Cap. 9  Marcos  en ver. 33 y 34
9:33 Y llegó a Capernaum; y cuando estuvo en casa, les preguntó: ¿Qué disputabais entre vosotros en el camino?
9:34 Mas ellos callaron; porque en el camino habían disputado entre sí, quién había de ser el mayor
Ellos habían estado discutiendo quien había de ser el mayor. En algo de este mundo se habían inspirado para decir que quien era el mayor, una jerarquía que a algunos les hace ver la idea de autoridad, de poder mandar, de tener poder, fama, etc. Es la típica manera de comenzar a pensar que si que por ser el más antiguo en el trabajo me darán el ascenso, que por ser el más cercano al jefe, que por ser el más servicial, el que más hace por la empresa, etc, y no tomamos en cuenta que no depende de nosotros sino del patrón y en este caso Jesús les iba a dar la lección más grande de toda su vida con ellos y ellos no la aprendieron como debía de ser y era que en para el Padre Celestial hay un principio muy importante: Los niños sí importan.  

“Y tomó a un niño, y lo puso en medio de ellos; y tomándole en sus brazos, les dijo:   El que reciba en mi nombre a un niño como este, me recibe a mí; y el que a mí me recibe, no me recibe a mí sino al que me envió”  Marcos 9:36-37
En ese tiempo de Jesús los niños y las mujeres no eran tomadas en cuenta en los censos y por consiguiente también eran olvidados por los adultos en circunstancias sociales. Por lo tanto en la case de Pedro en Carpenaum nadie había prestado atención a la presencia del niño, para los discípulos sólo era parte de la escena, invisible y sin importancia. Algunos de nosotros aún mantenemos esa actitud y peor aún: sólo ser vistos pero no oídos.
Así que para llegar al corazón de los discípulos, Jesús ve el panorama de ellos, y de seguro estuvo en su pensamiento que ellos fueron niños alguna vez y que retrocediendo unos cuantos años atrás pudieran ellos entender el mensaje:
La Escritura dice que Jesús tuvo a este niño parado entre ellos posiblemente todo el  tiempo para que ellos lo vieran bien antes de que el que niño corriera a su regazo. Llegó el momento de que Jesús les habló y les dijo: Les aseguro que a menos que ustedes cambien y se vuelvan como niños, no entrarán al Reino de Los Cielos (Mt. 18:3 y como estaban hablando de quienes iba a ser el mayor, esta parte les entraba como a profundidad, pues ni muchos serían grandes en él. La palabra “cambio” es la misma palaba que Pedro utilizó en el día de Pentecostés cuando enfrentó a la multitud por su participación en la crucifixión de Jesús: Así que “arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados(Hechos 3:19)
Les enseñó entonces que el que recibiera a un niño como el que tenía en los brazos era una situación muy especial, agradable a Dios pero aún más grande era esto otro:
Mt. 18: 4 “Así que, cualquiera que se humille como este niño, ése es el mayor en el reino de los cielos.”   Tenían ellos entonces el reto de que su corazón debiese de ser como ese niño olvidado, marginado, pero que siempre está con esa buena actitud de creer, de obedecer, de estirar sus brazos a sus semejantes.  Hasta aquí Jesús estaba terminando de hablar acerca de la grandeza del Reino. El relato de Lucas dice: “Porque el que es más pequeño entre todos vosotros, ese es el más grande” Luc. 9:48   Ellos pensaban de quizás cómo iban a ser grandes ante Jesús, pero la realidad era ser humildes y con un alma llena de sinceridad, de servir, de olvidar los agravios.
Marcos  da un paso más allá: “El que recibe en mi nombre a un niño como éste, me recibe a mí, y el que a mí me recibe, no me recibe a mí sino al que me envió (Mr. 9:37)
Con esto derribaba todo argumento de la discusión del camino entre los discípulos y nos hemos de imaginar que quedaron sorprendidos e impactados  a medida que comprendían las palabras de Jesús. Esto sembraba en los corazones de ellos una modalidad nueva: sembrar generosidad entre los niños es lo mismo que hacer un acto para Jesús y para con el padre.  Eso era lo que Jesús les había enseñado y se olvidó a ellos tan prontamente. Eso mismo ha pasado con la iglesia de hoy. Le damos más importancia a los adultos que a los niños.  Son pocas las personas que siembran en los niños e iglesias que sus salones para los niños sean los más cómodos, con aire acondicionado, con alfombras, muebles, literatura, etc, para ellos.  Algunas iglesias no trabajan con niños, porque ellos no diezman, no ofrendan, sólo son carga para la iglesia cuando eso, que hacemos de olvidarnos de ellos hace enojar a Dios.
Entonces, el enojo de Jesús fue eso: la torpeza de los discípulos de haber olvidado esa enseñanza y que estaban bloqueando a los niños hacia él. ¿Entiende usted ahora el porqué se enojó Jesús? 


3.   La otra ocasión en donde Jesús se enojó fue encontrar en el Templo de Jerusalem tanta corrupción y comercio.
Veamos Juan 2:14-15
“y halló en el templo a los que vendían bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas allí sentados.  Y haciendo un azote de cuerdas, echó fuera del templo a todos, y las ovejas y los bueyes; y esparció las monedas de los cambistas, y volcó las mesas”
El dinero amado lector corrompe a muchas personas. Asistir al templo de Jerusalem era algo sagrado cuya honra a Dios es llevar una ofrenda. Ofrenda que para muchos de los judíos era acorde a su posición social. Pero habían hombres que se dejaban sobornar y presentaban ofrendas que no correspondían a su clase. Se guardaban para así alguna moneda. Por ello Dios dice: ¿robará el hombre a Dios” Los judíos en ese entonces eran como extranjeros entre los romanos y la moneda que circulaba era del Cesar y por lo tanto existían los famosos cambistas que hacía el cambio de la moneda por la moneda del templo. Entre esos negocios existía el interés, la usura, el amor al dinero y olvidaban a Dios. Me ha pasado como pastor ver a mi hermanita más servidora y otras por ahí haciendo comercio, vendiendo números para rifas en el momento del culto, cuando no debiese ser así y sé que en el fondo de ellas es ayudar a la iglesia pero nuestro corazón se corrompe ante tanto negocio que se vuelca a favor de otras cosas.
Procura no hacer enojar a Dios, a Jesús. Seamos sensibles a la necesidad de los hermanos, de la misma familia  y dejemos de ser religiosos; dejemos de ser torpes en la práctica de la enseñanza que él nos da y no nos corrompamos por amor al dinero.  El que tenga oídos para oír que oiga.

 Roberto Ernesto González
Pastor Iglesia

lunes, 6 de enero de 2014

EL 2014 PARA EL REMANENTE DE JEHOVÁ.



EL 2014 PARA EL REMANENTE DE JEHOVÁ.


Romanos 11:2-5
11:2 No ha desechado Dios a su pueblo, al cual desde antes conoció. ¿O no sabéis qué dice de Elías la Escritura, cómo invoca a Dios contra Israel, diciendo: 
11:3 Señor, a tus profetas han dado muerte, y tus altares han derribado; y sólo yo he quedado, y procuran matarme?
11:4 Pero ¿qué le dice la divina respuesta? Me he reservado siete mil hombres, que no han doblado la rodilla delante de Baal.
11:5 Así también aun en este tiempo ha quedado un remanente escogido por gracia.
 
 
Por las estadísticas que han existido desde que se conoció las matemáticas, en las cosas del Reino siempre ha habido este tipo de personas en las congregaciones:
11)     Las que son espectadoras, esperando que algo suceda, no se comprometen con Dios ni con la iglesia porque esperan que pase algo en la misma iglesia, o en algún hermano para luego ellos tomar la decisión de seguir adelante.
22)     Las que son indiferentes a lo que les sucede alrededor. Llegan a la iglesia como por tradición, por costumbre y no por convicción. No están a favor ni en contra de lo que la iglesia pueda decir o hacer.
33)    Las que provocan que las cosas sobrenaturales y extraordinarias sucedan.

Este último grupo de personas son las más pequeñas en los datos de las estadísticas. Representan entre un 15 y 20 % del total de personas de una iglesia, y dentro de porcentaje están los que diezman, los que aceptan los retos de un liderazgo, los que sirven encausablemente, los que participan de la mesa del pastor, los que participan activamente en todas las actividades de la iglesia. Realmente son un remanente que logran que la mano de Dios se mueva en nuestra iglesia y nos dé sanidades, nos dé bendiciones, nos dé su presencia para liberar a muchas personas de sus problemas cotidianos.
A este remanente le felicitamos con honores y coronas, porque sabemos que tiene galardones y lo llamamos remanente, porque en realidad se apega al concepto, pues los demás parecen ser muertos vivos que en nada justifican que Dios existe o que está vivo.
La palabra "remanente" significa "residuo" o "resto". En la Biblia se utiliza 47 veces esta palabra, según la versión Reina-Valera de 1960. De esas 47 veces, 45 veces está en el Antiguo Testamento y sólo 2 en el Nuevo. Sin embargo, el remanente ha existido no sólo en los tiempos bíblicos, sino en toda la historia de la iglesia. De cada época se puede decir con toda seguridad lo que decía Pablo en sus días, respecto de los judíos: "Aun en este tiempo ha quedado un remanente escogido por gracia"  (Ro. 11:5).
El remanente es el "resto" que se separa del todo cuando la apostasía llega, cuando muchos prefieren estar fuera de lugar donde Dios les ha llamado. Es el grupo de fieles que se apegan al testimonio de las cosas tal como eran al principio, y que, por tanto, no siguen la corriente de la distorsión, no se desaniman a pesar de las circunstancias adversas,   son los que confían en las promesas y no se mueven tal como dice el salmista David: Los que confían en Jehová, son como el monte de Sion, que no se mueven sino que permanecen para siempre”. Salmo 125:1
Si la iglesia en general fuera un pueblo convertido al 100% y convencido o persuadido de la gracia y de las promesas de nuestro Señor, la palabra remanente no existiría porque fuera un todo el que estaría llevando la gloria de Dios.
Dios ha tenido y tiene un profundo interés en este remanente. Cuando todo se desvanece y pierde su lozanía, Dios se levanta y sostiene un residuo para expresar a través de ellos su voluntad y sostener su verdad.
Han también habido diferentes momentos en la vida del hombre en que han pasado por etapas muy duras, de castigo, de juicio por parte de Dios y siempre ha habido un remanente fiel que logra que Dios muestre su misericordia, y los ama como especial tesoro. Pero el hecho de que Dios tenga a este residuo como su "especial tesoro" o su "propiedad personal" no significa en modo alguno que Dios no ame a todo su pueblo, ni que no siga llamando a su corazón para un retorno a la sincera fidelidad. No significa tampoco que el remanente sea mejor "en sí mismo" que los demás, ni que Dios no tenga sus propios tratos con ellos. Nada de esto puede implicarse de este precioso hecho de Dios. Sin embargo, es claro que Dios halla contentamiento en unos pocos, y que éstos pocos han de andar como es digno de tan alta vocación.
Tal como los cristianos estamos llamados a ser sal en medio de la tierra, el remanente está llamado a serlo no sólo de la tierra, sino también en medio de la misma cristiandad que se ha apartado de Dios, como dentro del Cuerpo de Cristo. Ellos han de tomar sobre su corazón la carga de todo el Cuerpo, y embargados del amor generoso de Dios, han de procurar el bien de todos. Sus llamados amorosos han de tocar a los corazones insensibles, y su intercesión a favor de ellos tocará también el corazón de Dios. Como los antiguos profetas, se encenderá su corazón de toda la compasión de Dios, y procurará que otros gocen también las delicias que hay a la diestra del Padre.
Es para nosotros como iglesia un llamado a la reflexión para que en este año 2014 podamos ser un grupo mayor que el que ha sido por años, mucho mayor, mucho lleno del Espíritu Santo, muy lleno de servir a Dios en todo y de creerle en las promesas que él nos ha dejado. NOSOTROS COMO IGLESIA LE HEMOS LLAMADO EL AÑO DE DAR BUEN FRUTO, en donde nuestro brillo será mayor que el dimos en el 2013 y que nuestros actos de justicia y de paz se verán marcados por la pronta mano protectora de Do sobre su pueblo.
Para terminar compartimos este mensaje del pastor Cash Luna, en donde exhortamos a toda la congregación a ser un todo lleno de muchas satisfacciones para Dios.
“El año más glorioso del rey David fue cuando venció a Goliat; el año más glorioso de Josué fue cuando luchó y conquistó la tierra prometida; el año más glorioso de Moisés fue cuando liberó de la esclavitud al pueblo de Israel, cuando separó las aguas del mar porque los perseguían; y claro, el año más glorioso de Jesús fue cuando murió en la cruz por nosotros y venció a la muerte. Si tienes fe en que el 2014 será glorioso, ten por seguro que no será fácil, sino requerirá esfuerzo. Las coronas y las recompensas son para quienes ganan las batallas, porque hay un galardón detrás de cada lucha que en la que se obtiene la victoria”.  Declaro que los valientes, los osados, los locos, los crédulo que forman parte del remanente  ganaremos muchas batallas y serán muchos más de lo que fue el remanente del año 2013. En el nombre de Jesús, Amén.