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lunes, 6 de junio de 2016

¿QUÉ EVANGELIO SIGUES TÚ?



Gálatas 1: 6-10
1:6 Estoy maravillado de que tan pronto os hayáis alejado del que os llamó por la gracia de Cristo, para seguir un evangelio diferente. 
1:7 No que haya otro, sino que hay algunos que os perturban y quieren pervertir el evangelio de Cristo. 
1:8 Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema. 
1:9 Como antes hemos dicho, también ahora lo repito: Si alguno os predica diferente evangelio del que habéis recibido, sea anatema. 
1:10 Pues, ¿busco ahora el favor de los hombres, o el de Dios? ¿O trato de agradar a los hombres? Pues si todavía agradara a los hombres, no sería siervo de Cristo. 

Dios nos ha llamado a un propósito en la tierra y que tendrá vigencia allá en el cielo. Para alcanzar ese propósito, nos ha sido encomendado entre otras cosas, el llevar el evangelio de Cristo a toda criatura, sea de donde sea.  Algunos que hemos sido llamados a pastorear, a predicar su evangelio, nos ha pasado algo parecido como le pasó Pablo.  En el versículo 1 de este capítulo usted encuentra la siguiente afirmación: “Pablo, apóstol (no de hombres ni por hombre, sino por Jesucristo y por Dios el Padre que lo resucitó de los muertos),” Gal. 1:1 Esto quiere decir que Pablo estaba diciendo: Que él era un apóstol no por disposición de hombres, y en el griego, la preposición "apo" da a la traducción el significado: "no de parte del hombre", es decir, que no era apóstol debido a disposiciones legales emanadas de los hombres. No había sido nombrado o comisionado después de haber ido a algún colegio, o de haber completado algún curso especial.  Pero qué bello es saber que a pesar de carecer algún tipo de estos recursos, Dios nos utiliza para llevar liberación y salvación a las almas de todo el mundo. Se predica de la verdad: Que Jesús murió por todo el mundo y que se salvan recibiéndolo como Salvador y arrepintiéndose de toda la maldad que había en nosotros.
Como pastor, hemos hablado y se les ha leído La Palabra y se les ha enseñado sus mandamientos y su amor tan grande sobre cada uno de nosotros y  da tristeza ver o saber de cómo algunos se alejan de la verdad, para seguir un evangelio diferente, una doctrina diferente.   Usted debe de saber que la sana doctrina que Cristo nos dejó es que TODO AQUEL QUE EN ÉL CREA NO SE PERDERÁ SINO QUE TENDRÁ VIDA EERNA.  Pero muchas personas, al igual que los Gálatas, habían sido enseñados en VERDAD pero vinieron otros judíos y les persuadieron a que practican las obras de la ley, entre ellas la circuncisión para ser salvos.  Y muchos de ellos aceptaron esta nueva norma a su salvación
Pablo nos dice: No hay otro evangelio, sólo el de  Cristo. Mucha gente no se afirma en este evangelio, porque no están persuadidos del grande amor de Dios a través de Cristo.
Así para no caer en los errores de los gálatas, observe y reflexione en lo siguiente:
 1.- . ¿Cuántos evangelios hay?  Tal pregunta bien pudiera dar la impresión de que hay más de un evangelio verdadero; es decir, que hay varias vertientes del evangelio que, en su mensaje, son "la verdad de Dios". Después de todo, oímos tan a menudo que "todas las religiones son buenas", o que "todas las religiones llevan a los hombres al mismo Dios", etc.
 Si bien es cierto que en el mundo siempre hubo, hay y habrá muchas religiones, de ahí no sigue que todas, o tal vez algunas de ellas sean buenas... que cuenten con el favor y aprobación de Dios... que varias sean "legítimo camino hacia Dios".  La Biblia nos asegura que "hay un solo Dios": "Yo soy Jehová, y no hay otro... Yo soy Jehová que hablo justicia, que anuncio rectitud... No hay más Dios que yo, un Dios justo y salvador; ningún otro hay fuera de mí" (Isaías 45:18-25). También nos testifica la Palabra eterna que "hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre" (1 Timoteo 2:5).  
 Dado el caso de que Dios es uno, y que su Hijo Jesucristo, el Mediador, es también uno, no debe extrañarnos que la Palabra también nos afirme, de manera categórica, que el "evangelio", ese mensaje de buenas nuevas de lo que Dios ha obrado en su gracia a favor del hombre pecador, sea uno también.  Pablo así lo afirma en los versos 7 al 9 cuando dice "no que hay otro" y luego asegura que ni "un ángel del cielo" podrá traer un evangelio distinto al que ya Dios ha revelado al hombre.
Los judaizantes, eran una secta de cristianos judíos, los cuales no estaban dispuestos a aceptar la enseñanza de los Apóstoles, en cuanto a la ley mosaica. Ellos seguían insistiendo en que los cristianos se acercaran a Dios a través del judaísmo; que el gentil, para poder ser cristiano, debía de hacerse judío y guardar la ley judaica. Ellos se dedicaban a visitar las iglesias, intranquilizándolas y turbándolas.  Ellos habían seguido a Pablo hasta el país de los Gálatas. Ellos no cuestionaron ni pusieron en duda los acontecimientos, los hechos del evangelio. Después de todo, quinientos testigos habían visto al Señor después de Su resurrección. Y cuando usted tiene tantas personas que aún están viviendo y que han sido testigos, uno no va de un lugar a otro negando los hechos del evangelio. La herejía que ellos estaban propagando tenía que ver con la interpretación de esos hechos, ellos estaban cambiando la interpretación de esos hechos. Lo que ellos estaban diciendo era lo siguiente, y lo hacían de una manera muy sutil, muy disimulada, posiblemente preguntaban: "¿Ha pasado el hermano Pablo por aquí?" Y la gente les contestaba: "Sí, él vino y predicó el evangelio, y nosotros lo aceptamos; somos convertidos y conocemos ahora a Cristo como nuestro Salvador, y formamos parte del cuerpo de creyentes". Entonces respondían, "Ah, así que él dijo eso, ¡qué bien! Ustedes saben que el hermano Pablo es muy exacto en lo que está diciendo, pero él no dice todo lo que tiene que decir. ¿Les dijo, por ejemplo, que tenían que guardar la ley? ¿No les dijo eso, verdad? Pues bien, les debería haber dicho que sí, que ustedes tienen que confiar en Cristo, pero también tienen que seguir la ley de Moisés, o de otra manera, no serán salvos".
Ésta fue una de las herejías conocidas más antiguas y aún está presente en la actualidad. Implica añadir algo al Evangelio de la gracia; requiere hacer algo en vez de creer simplemente en algo. Es la fe, y algo más, en vez de ser fe únicamente. Toda secta o culto requiere que usted haga algo para poder ser salvo.
La amenaza principal, insidiosa no era el pecado que en la carne del creyente siempre se manifiesta de una manera u otra, claro que no. Era, más bien, la perversión del único y verdadero evangelio que resulta de la inclusión de lo mosaico con el evangelio del nuevo pacto en Cristo.



2-¿Solo hay un evangelio
Cuando Pablo alude a ese "otro evangelio" (v. 6), enseguida dice de manera enfática: "no que haya otro" (v. 7). Es decir, NO HAY sino un solo evangelio; NO HAY otro fuera del verdadero evangelio de Cristo que le fue encomendado al apóstol. Lo que los judaizantes procuraban introducir al evangelio de Cristo lo convertía, realmente, en "otro evangelio", o para decirlo un poco más claramente, un evangelio falso, un evangelio que no procedía de Dios.  Y, si no es el verdadero, es otro; es falso.
Así pasa también con muchos hermanos:
Se alejan de la verdad por escuchar otros mensajes que les amarra a algo. ¡Quieren hacer algo más para lavar su alma. Se olvidan que la salvación es por gracia y no por obras y acceden a practicar rituales que no se deben de observar.
Al tener pláticas con diferentes personas, me encuentro con muchas que han recibido a Cristo, pero que según ellas, de acuerdo a lo que se les ha enseñado, están “caídas” o “sin salvación”. ¿Y cuál ha sido esa enseñanza? : -que si no diezmas estás condenado, que el día sábado hay que guardarlo y que el domingo no es para ir a la iglesia,  que si un domingo no vas a la iglesia estarás en disciplina y no tienes privilegios de hacer esto o lo otro porque estás en pecado, que si pecaste, tienes que reconciliarte nuevamente con Dios yendo a la iglesia y pasando al frente para que la iglesia sea testigo de tu arrepentimiento, si no lo haces así está en pecado, olvidando que la verdadera reconciliación se da en el momento en que el que la persona se arrepiente en su corazón y se propone pedir perdón a aquel que le salvó.  Lea la parábola del Hijo Pródigo que él reflexiona dentro de sí y reconoce que está en problemas, muerto de hambre y que hay un padre que lo tiene todo y que piensa ir a pedirle perdón. ¿Qué encuentra ese hijo pecador? A un padre que lo está esperando con los brazos abiertos y que lo recibe de una manera que él no se lo esperaba.   Amado lector, aunque el evangelio de Cristo es enseñado, también se enseña normas de hombre  que vienen a ser parte de la doctrina de la iglesia y ahí es donde se contamina el evangelio. 
Otros, enseñan un evangelio muy suave, sin compromisos para con Dios, cuando el Señor mismo nos enseña que hay que amar a Dios con todas nuestras fuerzas y con todo nuestro ser.  Esto requiere compromiso para con Dios.Hubo alguien hace unos 7 años, llamado Jesús Miranda que enseñaba que el pecado no existe y que él era Jesús, enseñaba un evangelio falso……  Así que es nuestro consejo, sugerencia o instrucción para que si vas a oir un mensaje, sea de quien sea, tiene que tener estos tres componentes:
a)     Que Jesucristo es Dios
b)     Que Jesús murió por ti y te perdonó todo pecado, si tú decides entregarle su corazón y dejar el pasado sin Cristo.
c)      Que la salvación es por gracia y no hay nada más que agregarle a esto.
Dios le bendiga a todos.

miércoles, 20 de agosto de 2014

LOS ADULTOS DE LA IGLESIA CON CABEZA DE NIÑO



LOS  ADULTOS  DE LA IGLESIA CON CABEZA DE NIÑO
1ª. Corintios 3:1-8
3:1 De manera que yo, hermanos, no pude hablaros como a espirituales, sino como a carnales, como a niños en Cristo. 
3:2 Os di a beber leche, y no vianda; porque aún no erais capaces, ni sois capaces todavía, 
3:3 porque aún sois carnales; pues habiendo entre vosotros celos, contiendas y disensiones, ¿no sois carnales, y andáis como hombres? 
3:4 Porque diciendo el uno: Yo ciertamente soy de Pablo; y el otro: Yo soy de Apolos, ¿no sois carnales? 
3:5 ¿Qué, pues, es Pablo, y qué es Apolos? Servidores por medio de los cuales habéis creído; y eso según lo que a cada uno concedió el Señor. 
3:6 Yo planté, Apolos regó; pero el crecimiento lo ha dado Dios.
3:7 Así que ni el que planta es algo, ni el que riega, sino Dios, que da el crecimiento. 
3:8 Y el que planta y el que riega son una misma cosa; aunque cada uno recibirá su recompensa conforme a su labor. 
Una vez más Dios quiere hablarle a su pueblo, a sus hijos a través de sus pastores, a través de sus mentores. Dice Efesios  4:12 “a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo”    Vemos entonces una situación peculiar en esta iglesia de Corinto, que Pablo quería edificar a la Iglesia, a prepararla como un todo, pero encuentra a personas que no querían edificación para un todo sino para ellos mismos en particular.
Hay momentos en la iglesia que debemos de estar 100% espirituales, momentos que no se repiten en la casa o en el trabajo, porque no se presta el ambiente porque no encontramos: otros adoradores, solemnidad, adoración, apartados para Dios. Y Pablo quería edificar a la iglesia, pero encontraba a personas que sólo llegaban a sentarse en la silla, que sabían lo básico, pero no querían conocer más, pues veían a lo que están delante de sus ojos y no más allá de sus ojos.
Así que veamos algunos puntos en este estudio de esta porción:
A)     Dios quiere hacerte crecer, hablándote como un hijo del Reino y no como un hijo mundano.  Ver. 3:1
B)      Dios quiere darte a conocer grandes cosas, a través de su Espíritu Santo.  Ver.3:2  Ya lo dice Pablo algunos versículos atrás en 2:12 “Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido, ” pero requiere atención, requiere pasión y requiere que tengas mente de hijo.  Por ello en Jeremías  33:3 te dice:”Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces. ” Siempre les he dicho que cuando clamamos es porque estamos en apuros, que ya no hay nada que hacer por nuestras propias fuerzas y es entonces en donde sentarnos a escuchar detenidamente es la única opción. Es entonces que hay que seguir dándoles lo mismo básico: Pórtese bien, venga temprano, salude a su hermano, no sea rencoroso, etc. y no pasamos a otra etapa porque no hay lugar ni tiempo en su corazón para aprender más de Dios.
C)      Algunas personas creyentes se resisten a dejar algunas costumbres del pasado:  Celos, pleitos, contiendas y disenciones: (Falta de acuerdo o de aceptación, por parte de una persona, de una situación, una decisión o una opinión. disconformidad, discrepancia, disentimiento) Esto encontró Pablo en los creyentes de Corinto, por lo tanto, esto no permitía pasar a otro nivel.  Ver. 3:3 
¿Sabías que los celos, contiendas y disensiones son de personas carnales, que no conocen del sacrificio de Jesús en la Cruz del calvario?
Si eres creyente, evita los celos, especialmente en los compañeros de milicia, y en el hogar.
D)     No ponga la mirada en las personas ni se haga seguidores de ellos.  Ver.3:4-5  Muchas son las personas que han creído a través de personas servidoras de Dios. Pero en una iglesia, siempre la mirada tiene que estar en Jesús. Ciertamente el pastor es la cabeza de la iglesia local, y es a través de él quien Dios te habla. Pero en la iglesia no hay dos cabezas, porque eso es anti bíblico. Y mucha s personas engordan a otros líderes con sus alagos, con sus pensamientos, y éstos se sienten que tienen poder, que tienen seguidores y que a la menor discrepancia con el pastor, se quieren ir con ovejas del redil y la oveja se va con él, por el aprecio, por la amistad….pero nadie entra al cielo por aprecio, por amistad, sino por seguir al blanco que es Jesús.
E)      No se olvide que de que sin la mano de Dios, nada crece. Ver. 3:6 Todos, hasta la naturaleza misma no puede crecer si no hay lluvia del cielo, que en otras palabras es la mano de Dios. No es el hombre, no es por lo que sabe,   no es por lo que hace, por lo que tiene, que usted va a poner su mirada en él. Ciertamente Dios lo ha puesto en un redil, donde su pastor es alguien puesto por Dios. Debemos de guardarle respeto, admiración, pero no ser un fanático del evangelio siguiéndolo a él ni a otra persona porque hace una cosa u otra. Si lo hacemos estamos siendo niños todavía, porque los  hombres, sólo son colaboradores de Dios.
F)      Todos somos miembros de Cristo, y no todos hacemos la misma cosa. Unos predican, otros cantan, otros sirven barriendo, otros ayunan, otros son evangelistas, pero en una iglesia todos somos contribuimos a una causa: Adorar a Dios y todos somos una misma familia, pero cada uno recibirá su propia recompensa, de acuerdo a su esfuerzo en su labor. Ver. 3:8
Al estar Pablo dedicado a arreglar estos asuntos entre su rebaño, detenía el crecimiento de la iglesia misma, pues había que comenzar de nuevo a enseñar a esas personas. Ellas mismas estancan la obra, y detienen el crecimiento de cada miembro.  Ciertamente hay espacio para la amonestación y corrección de las cosas, y se tienen que corregir a tiempo para que la obra siga y crezca. Así que si en nuestra iglesia hay este tipo de personas debemos de sentarnos con ellas, de hacerles ver su error y comenzar de nuevo, advirtiendo que si no cambian ellas son las que quedarán estancadas, que siguen siendo niños con cabeza de adulto  y que nos tenemos que  meter a la visión y misión de la iglesia.  CRISTO VIENE PRONTO, PREPÁRATE.