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viernes, 4 de octubre de 2013

LA FE DE SANSON (Uno de los grandes de la Fe)


 LA FE DE SANSON  (Uno de los grandes de la Fe)
Por Vincent Cheung
“¿Y qué más digo? Porque el tiempo me faltaría contando de Gedeón, de Barac, de Sansón, de Jefté, de David, así como de Samuel y de los profetas”   Heb, 11:32


Para muchas personas el nombre de Sansón no puede ser separado del de Dalila. Este personaje bíblico es recordado por su debilidad moral y por su lujuria sexual sin embargo esta forma de verlo no se corresponde con la visión que Dios mismo tiene de Sansón.
Vincent Cheung tiene un libro llamado “Samson and His Faith” (Sansón y su fe) donde se presenta la vida de Sansón desde la perspectiva de Hebreos 11: donde es mencionado como uno de los grandes de la fe.
Dentro de ese libro encontramos un estudio muy apegado a las Escrituras, el cual escribe el siguiente texto: Sansón y su fe

No comenzaremos en Jueces 13, donde la narrativa bíblica de la vida de Sansón comienza. Antes, ya que la mayoría de las personas lee su historia con falsas presuposiciones en sus mentes, comenzaremos corrigiéndolos examinando el propio comentario bíblico de la vida de Sansón. Una vez hecho esto estaremos en condiciones de estudiarlo desde la perspectiva correcta.
Hebreos 11.1-2, 6, 32-38 dice:
Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve. Porque por ella alcanzaron buen testimonio los antiguos…
Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan…
¿Y qué más digo? Porque el tiempo me faltaría contando de Gedeón, de Barac, de Sansón, de Jefté, de David, así como de Samuel y de los profetas; que por fe conquistaron reinos, hicieron justicia, alcanzaron promesas, taparon bocas de leones, apagaron fuegos impetuosos, evitaron filo de espada, sacaron fuerzas de debilidad, se hicieron fuertes en batallas, pusieron en fuga ejércitos extranjeros. Las mujeres recibieron sus muertos mediante resurrección; mas otros fueron atormentados, no aceptando el rescate, a fin de obtener mejor resurrección. Otros experimentaron vituperios y azotes, y a más de esto prisiones y cárceles. Fueron apedreados, aserrados, puestos a prueba, muertos a filo de espada; anduvieron de acá para allá cubiertos de pieles de ovejas y de cabras, pobres, angustiados, maltratados; de los cuales el mundo no era digno; errando por los desiertos, por los montes, por las cuevas y por las cavernas de la tierra
De acuerdo a los versículos 1-2, los hombres y mujeres listados en Hebreos 11 – incluyendo a Sansón – fueron loados por su fe, ellos habían alcanzado la aprobación de Dios por su fe.
Por ello les animamos a que siempre vean a las personas por el lado positivo, pues todos estamos en proceso de transformación.  De ello podemos  enumerar los siguientes puntos.
Punto No. 1  Dios quiere que nuestro ser nos lleve a ser mencionado como hombre de fe. Dr Ser loado( premiado, mencionado, recibir premio)  por su creencia.


Dios no concede su aprobación por cosas pos las cuales la gente piensa que pueden conseguir créditos. Dios no nos aprueba o desaprueba por nuestra raza, género o posición social, tampoco nos acepta por nuestras buenas obras.
A él le importa si tenemos o no tenemos fe, concedida por su gracia soberana. Jesús pregunta en Lucas 18.8: “Os digo que pronto les hará justicia. Pero cuando venga el Hijo del Hombre, ¿hallará fe en la tierra?” ¿Se acuerda amigo lector, de cuando Jesús vio cara a cara a Herodes y éste le preguntó que si él era el rey de los judíos, y Jesús le dice: lo dices porque lo crees o porque te lo han dicho?  ¿Qué tal si él hubiera respondido que sí, que lo creía….Otro gallo le cantara.
Entonces, Hebreos 11.6 dice: “Pero sin fe es imposible agradar a Dios.” Aquellos que se acercan a Dios deben creer que Él existe y que Él recompensa a aquellos que honestamente creen en Él.
Punto No 2:  SOMOS IMPERFECTOS
Resalte que detrás de cada hombre hay una imperfección en alguna área de nuestra vida, y con esa debilidad es la que luchamos.  Pablo decía: “Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades.”  2ª. Corintios 12:9
La gente listada en Hebreos 11 eran imperfectos. La lista incluye grandes hombres como Abraham, Isaac, Jacob, José y Moisés. Ellos no eran creyentes débiles, pero todos ellos pecaron.
Moisés pecó desobedeciendo a Dios en el desierto. Así Dios le dijo en Deuteronomio 32.49-52:
Sube a este monte de Abarim, al monte Nebo, situado en la tierra de Moab que está frente a Jericó, y mira la tierra de Canaán, que yo doy por heredad a los hijos de Israel; y muere en el monte al cual subes, y sé unido a tu pueblo, así como murió Aarón tu hermano en el monte Hor, y fue unido a su pueblo; por cuanto pecasteis contra mí en medio de los hijos de Israel en las aguas de Meriba de Cades, en el desierto de Zin; porque no me santificasteis en medio de los hijos de Israel. Verás, por tanto, delante de ti la tierra; mas no entrarás allá, a la tierra que doy a los hijos de Israel.
David también pecó. Él primero cometió adulterio con Betsabé. Cuando ella se embarazó, David asesinó a su marido. Dios envió al profeta Natán para confrontar a David, diciendo: “¿Por qué, pues, tuviste en poco la palabra de Jehová, haciendo lo malo delante de sus ojos? A Urías heteo heriste a espada, y tomaste por mujer a su mujer, y a él lo mataste con la espada de los hijos de Amón (2 Samuel 12:9).”
Esta gente era imperfecta, pero ellos fueron incluidos en Hebreos 11. Esto es porque ellos no agradaron a Dios por sus buenas obras sino que por su fe. Dios estaba satisfecho con ellos debido a su fe, pero esa fe llegó a ellos por la soberana voluntad de Dios, no se originó en sus propias decisiones de forma que no haya lugar a la vanagloria. Como dice el Salmo 130.3-4: “JAH, si mirares a los pecados, ¿Quién, oh Señor, podrá mantenerse? 4 Pero en ti hay perdón, Para que seas reverenciado.” Dios les dio el regalo de la fe y soberanamente olvidó sus pecados.
Después de citar un gran número de ejemplos de cómo varias personas fueron justificados delante de Dios por su fe, el versículo 38 dice que “el mundo no era digno” de ellos. En todas sus rebeliones y debilidades el mundo no es digno de aquellos que tienen fe en Dios.

Punto No. 3:  Muchos ponen la mirada en las riquezas materiales, las del momento y no en las oportunidades que él te dará siendo un elegido de él.
Muchos dicen ser Cristianos, pero la mayoría de ellos no considera “mayores riquezas el vituperio de Cristo que los tesoros de los egipcios” (Hebreos 11.26). Así, su fe es falsa, de hecho ellos no son cristianos, y sufrirán el tormento eterno en el infierno. Si tú realmente tienes la fe que Dios da soberanamente a sus elegidos, entonces tu manifestarás las señales de la fe como la gente nombrada en Hebreos 11.  Al pasar por todas las circunstancias adversas, y sin cambiar la mirada, ni dejar de caminar en donde él te ha puesto, entonces podemos confirmar a los de afuera, a los mismos hermanos de la fe, que hemos creído en el Señor.
Algunos pueden sorprenderse al encontrar a Sansón nombrado junto a los padres de la fe como Abraham y Moisés. Ellos pueden protestar: “¿Qué pasó con Dalila?” Bueno, ¿qué pasa con ella? La historia de Sansón no se trata de Dalila. Aquellos que piensan que su historia se trata principalmente de su inmoralidad y falta de autocontrol están mal enfocados. Aquí en Hebreos 11, él es loado por su fe.
Punto no. 4:  No ver lo negro o las debilidades en la vida de las personas
Así, cuando estudiamos la vida de Sansón no debemos enfocarnos en Dalila, ni tampoco debemos buscar indicios de lujuria sexual donde no la hay. Sino que debemos tratar de encontrar su fe. ¿Qué lo hizo tan grande? ¿Qué hizo Dios en Sansón para que creyera tan fuertemente que llegara a agradar el corazón de Dios? Nosotros entenderemos la historia de Sansón como es mencionada en la Biblia cuando miremos la naturaleza de su fe. La historia de Sansón no se trata sólo de su relación con Dalila. Sansón enfrenta dos situaciones similares en Jueces 16.4-20, donde Dalila aparece, y en Jueces 14.12-18. En cada situación la información le es arrancada a Sansón a través de la manipulación psicológica de una mujer – esto es, a través del llanto, incomodidad y palabras tales como “realmente no me amas.”
Punto no 5:  No caer en las manipulaciones de amigas o amigos o del grupo.
Aunque cuestiones sexuales puedan relacionarse con esto, la causa directa de la caída se Sansón no se basó en la lujuria sexual sino en la vulnerabilidad ante esas manipulaciones.
Contrario a la perspectiva bíblica en Hebreos 11, no muchos libros y comentarios muestran a Sansón positivamente. Aunque su vida puede advertirnos acerca de pecados sexuales puede enseñarnos más que eso. La mayoría de los cristianos profesantes no tienen la fe de Sansón, en parte debe ser porque la mayoría de los que dicen ser cristianos no son realmente cristianos. Una de nuestras principales preocupaciones debe ser encontrar e imitar su fe.
No se equivoque acerca de esto – Sansón tenía sus debilidades, y ellos le costaron su vida. El punto es que sus problemas no eran los que la mayoría de las personas piensan que eran ya que en toda la Escritura se le reconoce como una persona de fe.



miércoles, 25 de septiembre de 2013

Haciéndome Fuerte En Las Batallas De La Vida.

Haciéndome Fuerte En Las Batallas De La Vida.
Hebreos 11:32-34
11:32 ¿Y qué más digo? Porque el tiempo me faltaría contando de Gedeón, de Barac, de Sansón, de Jefté, de David, así como de Samuel y de los profetas; 
11:33 que por fe conquistaron reinos, hicieron justicia, alcanzaron promesas, taparon bocas de leones,
11:34 apagaron fuegos impetuosos, evitaron filo de espada, sacaron fuerzas de debilidad, se hicieron fuertes en batallas, pusieron en fuga ejércitos extranjeros.
Siempre no nos deja de sorprender la forma de cómo Dios escoge personas para llevar a cabo sus propósitos divinos. Y es que tal sorpresa se da cuando uno mismo, al leer estas historias de hombres que son héroes de la FE, se da cuenta que ese héroe puedes ser tu mismo. Sí, ese hombre o mujer que tiene miles de defectos, el que tiene muchos vicios, el que siempre ha dicho que así nació y así será, etc. Quiero animarlo amigo lector,  que se centre  en que lo que al autor está escribiendo en todo el capítulo 11 y se dará cuenta que  TODO LO RELACIONADO A LA FE, esa fe que se necesita en todas las áreas de nuestras vidas está ahí plasmado y que conllevan actitudes que acercan al hombre a ser un hombre especial ante los del mundo por el poder de Dios en él. En este caso, a Barac lo ocupa para libertar al pueblo de Dio de la opresión de un enemigo poderoso.

Le muestro ahora, un pequeño bosquejo, para que si en algo se identifica en su vida personal, lo pueda estudiar con detenimiento y ser el próximo héroe de la fe.

1.      ¿Quiera era Barac?
Barac el hombre que siguió a Dios. Barac significa que se enciende para luchar contra una guerra encontra el rey Jabín de Canaán. Barac era de la tribu de Neptalí, el Hijo de Abinoam un Midianites. y 5o Juez de Israel a lo largo de lado Débora 1237-1198 a.C.
2.     La realidad de los hechos de ese momento(Puede ser tu realidad)
IMAGÍNESE usted frente a frente con un batallón de soldados enemigos dotados de lo último en material bélico y listos para emplearlo. En comparación, usted y sus compañeros se hallan prácticamente indefensos.
Barac, Débora y 10.000 israelitas vivieron esta experiencia durante la época de los jueces de Israel. Los cananeos, comandados por Sísara, componían el ejército enemigo. Su armamento incluía carros de guerra con ruedas provistas de mortíferas hoces de hierro. El escenario de la batalla fueron el monte Tabor y el valle torrencial de Cisón. Lo que allí ocurrió pone de manifiesto que Barac fue un hombre de fe ejemplar. Analicemos los sucesos que precedieron a este enfrentamiento.

3.     Enfrentarse a esa realidad. 
El libro de Jueces habla de las repetidas ocasiones en las que los israelitas abandonaron la adoración verdadera y de las nefastas consecuencias que esto tuvo. En todos los casos, cuando suplicaban sinceramente la misericordia divina, Dios nombraba un salvador que los libraba, pero ellos enseguida volvían a rebelarse contra Él. Fieles a este patrón, “los hijos de Israel de nuevo empezaron a hacer lo que era malo a los ojos de Jehová ahora que estaba muerto Ehúd”, un juez que los había liberado de la opresión moabita. De hecho, “procedieron a escoger dioses nuevos”. ¿Cuál fue el resultado? “Jehová los vendió en mano de Jabín el rey de Canaán, que reinaba en Hazor; y el jefe de su ejército era Sísara [...]. Y los hijos de Israel empezaron a clamar a Jehová, porque [Sísara] tenía novecientos carros de guerra con hoces de hierro, y él mismo oprimió a los hijos de Israel con dureza durante veinte años.” (Jueces 4:1-3; 5:8.)
Las Escrituras describen la situación de Israel: “[En aquellos días] no había tránsito en los senderos, y los viajantes de veredas viajaban por senderos indirectos. Los moradores de la campiña abierta cesaron” (Jueces 5:6, 7). Los israelitas vivían aterrorizados por los cananeos que merodeaban en carro por los alrededores. “El miedo dominaba la vida del pueblo —dice cierto estudioso—; parecía que toda la comunidad estaba paralizada e indefensa.” Por eso, como ya habían hecho antes, los desalentados israelitas clamaron a Jehová en busca de ayuda.
La gente se olvida de Dios, cuando ya están en paz, cuando están en abundancia, cuando otros quehaceres, sean estudios laicos u otras tareas.  Aplique esto para su propia vida, como en forma involuntaria se ha olvidado de honrar a Dios, viniendo a la iglesia, cantando, orando, etc, todo lo que Dios le demande en este lugar. Si hacemos esto nuestra manera de vivir, nos olvidamos por completo y llegará el tiempo en que no nos importa si vamos o no vamos a orar, a congregarnos.


4.      Recibimos el castigo  de lo que se le llaman las consecuencias del pecado.
Muchas veces el mismo Padre cierra las puertas, no responde en el momento que nosotros lo necesitamos, su ira se vuelve contra nosotros,  y hace que el devorador llegue establecer escasez, sufrimientos, derrotas, humillaciones que  nos doblegue el brazo.

5.      Dios siempre se acuerda de su pueblo, a pesar de infidelidad  Vea. El Vers. 3 del cap. 4 de Jueces “Entonces los hijos de Israel clamaron a Jehová, porque aquél tenía novecientos carros herrados, y había oprimido con crueldad a los hijos de Israel por veinte años.”

  En medio de la crisis nacional que atravesó Israel bajo la opresión cananea, Dios usó a la profetisa Débora para dar a conocer sus juicios y sus instrucciones. De este modo, Jehová le concedió el privilegio de actuar, en sentido metafórico, como madre en Israel (Jueces 4:4; 5:7).
Débora mandó llamar a Barac y le dijo: “¿No ha dado la orden Jehová el Dios de Israel? ‘Ve, y tienes que desplegarte sobre el monte Tabor, y tienes que llevar contigo diez mil hombres de los hijos de Neftalí y de los hijos de Zabulón. Y ciertamente atraeré hacia ti, al valle torrencial de Cisón, a Sísara el jefe del ejército de Jabín, y sus carros de guerra y su muchedumbre, y verdaderamente lo daré en tu mano’” (Jueces 4:6, 7). Con la pregunta “¿No ha dado la orden Jehová [...]?”, Débora dejó claro que ella no era ninguna autoridad sobre Barac. Ella se limitó a intervenir como el medio a través del cual se transmitía un mandato divino. ¿Cómo reaccionó Barac?
“Si tú vas conmigo —dijo Barac—, entonces ciertamente iré; pero si tú no vas conmigo, no iré.” (Jueces 4:8.) ¿Por qué era reacio Barac a aceptar la tarea que le encomendaba Dios? ¿Por cobardía? ¿Porque le faltaba confianza en las promesas divinas? De ningún modo. Barac no rechazó la misión ni desobedeció a Jehová. Más bien, su respuesta indicó que no se sentía capacitado para cumplir el mandato divino por sí solo. La presencia de la representante de Dios le garantizaría la guía divina y les infundiría confianza a él y a sus hombres. Así pues, la condición que puso Barac no fue una señal de debilidad, sino una muestra de su fe firme.
La reacción de Barac puede compararse a la de Moisés, Gedeón y Jeremías, quienes tampoco confiaban en su capacidad para llevar a cabo las comisiones divinas. Pero no por ello se les consideró menos fieles (Éxodo 3:11–4:17; 33:12-17; Jueces 6:11-22, 36-40; Jeremías 1:4-10). ¿Y qué se puede decir de la actitud de Débora? En vez de intentar apoderarse del control, sirvió a Jehová con modestia. “Sin falta iré contigo”, le respondió a Barac (Jueces 4:9). Estuvo dispuesta a dejar su hogar —un lugar mucho más seguro— y acompañar a Barac a la inminente batalla. Débora también es un ejemplo de fe y valor. Al buscar hacer el bien a su pueblo, el llama a personas que ante sus ojos son capaces de hacer el mandado que les delega. Por ello nunca diga no puedo.

¿Qué aprendemos de esta mención en la Biblia del nombre de Barac?
El relato de Barac nos enseña importantes lecciones. Todo el que aparta de su vida a Jehová acaba teniendo problemas y frustraciones. Sin embargo, acudir a Dios con arrepentimiento y demostrar fe en él permite librarse de diversas clases de opresión. También es necesario que cultivemos la obediencia. Incluso cuando parece que las instrucciones de Dios no se ajustan a la lógica humana, podemos estar seguros de que siempre nos reportan beneficios duraderos (Isaías 48:17, 18). Barac puso “en fuga a los ejércitos de extranjeros” porque ejerció fe en Jehová y siguió sus instrucciones (Hebreos 11:32-34).
La canción de Débora y Barac concluye con una nota conmovedora: “Así perezcan todos tus enemigos, oh Jehová, y sean los que te aman como cuando el sol sale en su poderío” (Jueces 5:31). ¡Qué ciertas serán estas palabras cuando Jehová ponga fin al malvado mundo de Satanás!

DIOS NOS BENDIGA A TODOS.