jueves, 25 de septiembre de 2014

CUANDO SIENDO UN HIJO DE DIOS, LO RECHAZAS ....



CUANDO SIENDO UN HIJO DE DIOS, LO RECHAZAS ....
Amos 7: 14-17
7:14 Entonces respondió Amós, y dijo a Amasías: No soy profeta, ni soy hijo de profeta, sino que soy boyero, y recojo higos silvestres.
7:15 Y Jehová me tomó de detrás del ganado, y me dijo: Ve y profetiza a mi pueblo Israel.
7:16 Ahora, pues, oye palabra de Jehová. Tú dices: No profetices contra Israel, ni hables contra la casa de Isaac.
7:17 Por tanto, así ha dicho Jehová: Tu mujer será ramera en medio de la ciudad, y tus hijos y tus hijas caerán a espada, y tu tierra será repartida por suertes; y tú morirás en tierra inmunda, e Israel será llevado cautivo lejos de su tierra.
 Muchos rechazan a Dios de varias maneras, pero a la manera u opinión de ellos,  esto no es así. Dicen: solamente me he retirado un poco, me he enfriado algo, y dan miles de excusas. Más quiero hacerles la observación que rechazan a Dios cuando dejan de congregarse, pues en esa congregación hay promesa de que estarán con la compañía de Jesús,  rechazan a Dios cuando dejan de servir, rechazan a Dios cuando no quieren oír consejo de nadie, cuando rechazan la amonestación, rechazan a Dios cuando toman otras prioridades que no tiene nada que ver con Dios, rechazan a Dios cuando a sabiendas de que andan en el mal camino, andan con malos pensamientos, resisten el llamado que  les hace Dios a través de una persona, de un amigo, de un familiar.  Pero en todo esto siempre vamos a ver el amor de Dios por su pueblo, tratando de que el hombre vuelva su rostro hacia él. Por ello traigo a memoria lo que en 2º Libro de Crónicas 7:14 dice: “Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.  Así que ¿de quien depende que me vaya bien, que esté en paz con Dios, que logre dormir plácidamente?  De mí y de cada ser humano que vive, que respira,  sabiendo que no hemos andado recto o íntegros delante de Él.
Amós se confrontó con Amasías, no era un sacerdote de la familia levítica, más sin embargo lo utilizó Dios para llevar un mensaje de arrepentimiento.  Así que Dios puede levantar a cualquier persona de en medio de un pueblo, del que menos te imaginés y esa persona hablará a tu vida para que te arrepientas. Dios puede ocupar a una alabanza o a una predicación en la televisión o en la radio para sensibilizar tu corazón. No la menosprecies. Por eso el libro de Hebreos nos dice en varias ocasiones:   Si oyereis hoy su voz,  No endurezcáis vuestros corazones.”  Heb. 7:14, porque Él nos ama y no nos quiere ver sufriendo, comiendo migajas bajo la mesa, no nos quiere ver con calamidades o escasez o con problemas de salud. Él nos quiere ver alegres y en paz con él.  Así que no rehúses a la amonestación, no rehúses a su llamado, no rehúses a su disciplina, porque es para tu bien. De lo contrario, vendrán días en que no habrá contentamiento en los días de vida que te de Dios, vendrán días amargos y llenos de peste, destrucción, deshonra, tristeza, etc, por no haber enderezado tu vida en el tiempo que Dios mandó llamado inevitable.  Tú lo podrás rechazar, pero las consecuencias son terribles.  El que tenga oídos para oír, QUE OIGA.

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